Sinopsis:
Cassio Lowood ha heredado una inusual vocación, la de matar a los muertos.Su padre también lo hacía, hasta que murió truculentamente a manos de un fantasma al que intentaba dar caza. Ahora, armado con el misterioso amuleto de su padre, Cas viaja por Estados Unidos junto a su hechicera madre y un gato que olisquea fantasmas.
Anna vestida de sangre definitivamente no fue lo que esperaba. Es decir, no es que esto sea algo malo, quizá esperaba algo más romántico, pero Kendare Blake, muy lejos del romanticismo, me llevó de viaje a una historia que, por momentos, me puso los pelos de punta.
Es una novela de terror, me sorprendió y mucho.
El protagonista de la historia es
el joven Cassio –un nombre bastante extraño– que es un caza fantasmas desde que
su padre murió en una de las misiones. El protagonista está acostumbrado a la
vida que lleva junto a su madre, yendo de ciudad en ciudad en busca del
fantasma que le encargaron matar. Los pasos son simples: llega, se alojan,
busca información específica sobre la muerte de la persona cuyo fantasma anda
rondando y asesinando personas y luego va al enfrentamiento, lo mata y se
vuelve a ir de la ciudad en busca de su siguiente objetivo. Pero todo cambia
cuando un amigo de Cass le habla sobre Anna, Anna vestida de sangre, un
fantasma que se ha cobrado las vidas de muchas personas. Sin embargo, lo que
Cass no sabe es que Anna no es un fantasma más, Anna murió de una forma muy
peculiar y hay una razón, muy oscura, por la cual ella es tan fuerte.
